Viajar para observar animales en su hábitat es una tendencia que ha ido ganando terreno  con los años de forma progresiva.  Cada vez más los turistas se preguntan antes, que hacer en sus vacaciones antes de preguntarse dónde vamos. Este cambio en la forma de planificar sus viajes hace que se viaje a lugares nuevos. Este nuevo abanico de posibilidades hace que no exista animal sobre la faz de la tierra que hoy en día no se pueda contemplar en su hábitat.

No estamos ante una forma de viajar económica,  porque la mayoría de los animales más deseados se encuentran en destinos lejanos y exóticos.  Donde no existían infraestructuras turísticas y ha habido que crearlas.

Ir a ver animales en su hábitat hace que te pongas en su lugar. Es entonces cuando sentimos una conexión. Algunos de estos destinos son Maldivas, para ver tiburones ballenas, tiburones grises y mantas, Círculo Polar Ártico para ver al Oso Polar…